El manifiesto de Calmly Writer

Una app para escribir sin IA

Calmly Writer es una herramienta para ayudarte a escribir, no para escribir por ti. No tiene asistente de IA y no lo va a tener. Aquí te contamos por qué.

  1. Dónde ponemos el límite

    Un corrector ortográfico ayuda. Un contador de palabras también, y el historial de versiones puede salvarte una tarde de trabajo. Lo que no vamos a meter en Calmly Writer es nada que genere frases, que las reescriba o que te proponga una versión «mejorada» de lo que acabas de escribir.

    Ahí ya no te está ayudando a escribir. Está escribiendo por ti.

  2. Buscar la palabra ya es escribir

    Creemos que escribir es la forma de averiguar qué piensas. Esos ratos en los que no sale la palabra, o en los que reescribes una frase cuatro veces porque no termina de encajar, no son tiempo perdido. Muchas veces es justo ahí donde la idea se aclara. Si una máquina rellena el hueco en cuanto aparece, te lo saltas.

  3. Nadie te termina las frases

    Calmly Writer no te autocompleta el texto ni te propone cambiar una palabra por otra «mejor». Tampoco opina sobre tu tono. Una sugerencia, aunque sea buena, te saca de lo que estabas pensando, y un texto escrito a base de aceptar sugerencias acaba sonando igual que todos.

    Preferimos que tus frases raras sigan siendo raras.

  4. Lo que escribes es cosa tuya

    Tus textos nunca nos llegan. Las apps guardan tus documentos como archivos en tu ordenador o en tu móvil, y el editor online los guarda en el almacenamiento de tu navegador. No hace falta crear ninguna cuenta.

    Como no tenemos copia de lo que escribes, no podríamos leerlo, venderlo ni entrenar con ello un modelo de IA aunque quisiéramos. Las apps no tienen anuncios ni envían datos de uso. Si quieres el detalle, está en la política de privacidad.

  5. Tus documentos son archivos normales

    Calmly Writer abre y guarda archivos de toda la vida: .txt, .md, .docx, .html. Puedes tenerlos en una carpeta de Dropbox o de Google Drive, copiarlos donde quieras o abrirlos con otro programa. Si un día dejas de usar Calmly Writer, tus documentos siguen ahí.

  6. Que no te distraiga

    No hay rachas que mantener ni avisos para que vuelvas. Mientras escribes, la interfaz se esconde, y con el modo enfoque se atenúa todo menos el párrafo en el que estás. La idea es que te olvides de que tienes un programa delante.

  7. Se paga una vez

    Calmly Writer se paga una vez y ya está: ni suscripción ni créditos de IA que recargar. Lo mantienen las licencias que compra la gente que lo usa, no tu atención ni tus datos.

Empieza a escribir con calma

Elige dónde quieres escribir. Las dos son de un solo pago, sin suscripción.

Escritorio

Una sola licencia de un único pago cubre Windows, Mac y Linux. Pruébala gratis 14 días.

Android

El mismo Calmly Writer en tu móvil, tu tableta o tu Chromebook, en Google Play.

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